Siempre trató de comprender paradojas como esta: por qué el deseo de liberación de la humanidad podía producir en la práctica un sistema tan represivo y oprobioso. En contra de lo que piensa la mayoría, los males sociales no eran consecuencia directa de personas mal intencionadas, sino más bien el subproducto no esperado de las intenciones de personas animadas por los más nobles ideales.
menéame
Cuando nace una ideología pacífica, se infiltran los que son pagados para pervertirla, para romper cristales con ladrillos...
Es la eterna lucha entre el "bien" "mal"...
Pero cada vez nos engañan menos. :-)