Una tele grande que te cagas vale mil euros. Un hombre que lleva demasiados años haciendo con su vida cosas que detesta trabaja durante un mes y entonces le dan mil euros. Invertimos nuestras vidas esforzándonos y aprendiendo durante jornadas interminables de trabajo para entonces poder pasarnos un mes currando a cambio de una tele grande que te cagas. Nos jodemos nuestros mejores años para que nos dejen entregarle un mes de nuestra vida a Media Markt y así poder ver publicidad en alta definición. No somos tontos.
menéame
Me obligan a trabajar ocho horas y entonces, con el dinero que me pagan, pues mejor usarlo para comprarme una tele grande que dejarlo pudrirse en el banco. Es un sistema completamente absurdo, desde luego...
Podríamos prescindir de gastos prescindibles, y hay gente que sería más feliz, pero gente que no, que tendría una vida muyyyy aburrida.
Yo lo veo más bien así: ¿Crees que vas a sacar provecho a tu nueva tele? Habrá gente que solo use su tele para ver algún telediario, algún evento deportivo, algún programa especial y poco más... y habrá gente que suela ver muchas películas, documentales... Evidentemente la respuesta de estas personas ante la pregunta anterior no es la misma.
Como se suele decir: "compra lo que necesites, no lo que te vendan". Los caprichos son buenos, si estamos seguros de que son lo que queremos.
#4: Gástate el dinero en lo que te guste, que para eso es tuyo. ¿Que te vendría bien una tele? Pues una tele y listo. ¿Que prefieres gastártelo en un viaje? Pues viaja...
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Si nadie hiciera carreras, no habría médicos, ingenieros, profesores... un tema a parte sería mejorar la enseñanza para que la gente recordara más cosas unos años después, y que no sea como ahora, que parece que se valora más la capacidad de hacer exámenes, que el hecho de aprender.
Por cierto, si todos optaramos por el modelo "vida sencilla" no creo que pudieramos estar discutiendo de dicho modelo aquí (en Internet, me refiero)
#1 Fijaté en lo que dices:
- cómprate un barco
- Compra tablas de madera
- Regálale un perro a tu padre
Esas cosas implican comprar y consumir. ¿De donde sacas el dinero? Es cierto que algunos tenemos vidas demasiado complejas o artifiales (marcas, consumismo, aparentar, etc). Pero ¿la solución es "tirarlo todo" o buscarse un nuevo trabajo que si te satisfaga?
Yo después de 3 años programando en consultorías, me cansé y me di de alta como autónomo. Ahora trabajo por mi cuenta. En el fondo hago lo mismo, pero te aseguro que mi trabajo me llena mucho más que antes. Aunque es cierto que tenga partes que me disgustan, los aspectos legales y contables básicamente, pero para nada me siento frustrado con mi trabajo.
Se puede tener equilibrio sin necesidad de "mandar a tomar por culo el sistema"
Una entrada en la Wikipedia no es una noticia, pero puede ser relevante e interesante para una cantidad indeterminada de personas.
Más que nada porque promueve una "selección natural" (que unos sean más felices que otros) de la forma más irónica que existe: los que se creen integrados en el sistema son los más desgraciados al final. Toma moreno!.
Botsuana, por ejemplo, demuestra que es posible hacer las cosas de otro modo. Nosotros podemos ayudar, pero el esfuerzo principal tienen que hacerlo los mismos africanos.
PD: Yo tengo en casa pc's recogidos de la basura,que funcionan y funcionan de lujo,amen de la gente que no sabe que hacer con su pentium 4 con 1gb de ram,porque se le ha quedado "pequeño" y los regalan.Hay redes wifi abiertas para quien quiera usarlas,(del ayuntamiento,biblioteca etc) Si que quiere se puede. No creo que nadie predique un cambio de vida radical,(aunque tal vez seria lo suyo) pero a veces en las pequeñas cosas,estan los grandes cambios. :)
Sobre los ordenadores, la clave está en saber usar lo que se tiene, y no intentar cambiar de ordenador cada año. Yo en mi caso lo que necesito es un buen formateo (también en la partición con Debian, donde he sido bastante aficonado a instalar/desinstalar), pero no se por donde empezar.
Para empezar lee:
1. Las venas abiertas de américa latina. Eduardo Galeano
2. La doctrina del shock. Naomi Klein