A primera vista, el colegio Es Pont no se diferencia en nada de los otros; hay niños, aulas, dibujos, profesores, sillas, juegos... La sorpresa viene al mirar en el interior de pupitres y de mochilas y no encontrar por ningún lado el habitual tocho de libros de texto que los estudiantes acostumbran a cargar de casa a clase y de clase a casa. Y es que, como explica su directora, este centro nació hace casi 20 años con la intención de impartir "una enseñanza democrática y participativa" y "con una forma de trabajar diferente".
menéame
Fue la unica vez en mi vida que termine el temario en las fechas programadas para ello.
En la escuela también estamos montando una biblioteca escolar con los libros que donan los padres. El día de Sant Jordi montaron una parada de libros para niños, que se podrían comprar y el objetivo era llevarse el libro a casa, leerlo durante unos días y donarlo a la escuela.
Muy recomendable.
Lo bueno: eres más independiente, aprendes a pensar, el trabajo en equipo es fundamental, haces muchas salidas aprendiendo sin darte cuenta casi, teniendo la sensación de que estás solo de excursión. Aprendes autodisciplina y orden, en cierta manera los libros te los haces solo.
Yo me lo pasaba en grande.
Creo que solo es posible si hay un buen grado de compromiso por parte de todos, estudiantes, padres y principalmente profesores, que se lo curran 3 veces mas que en otro tipo de centros.
Lo malo, por lo menos lo fue en mi caso: al llegar al instituto. Te acostumbras a esa metodología y cam... » ver todo el comentario
donde van a ocurrir estas cosas sino en españa, el país de la pandereta :p