Enric Reyna, presidente de los promotores catalanes, y que hasta no hace mucho negaba la burbuja inmobiliaria, ayer hizo una confesión sorprendente ante un grupo de periodistas: "Durante mucho tiempo me sentí como Pinocho. Cada día al afeitarme me veía la nariz más larga, porque aunque las evidencias eran muchas no me atrevía a hablar de crisis, para no crear alarmismo, y empleaba palabras como desaceleración, enfriamiento o aterriza".
menéame
Buen trabajo, tus amos estarán contentos contigo.
Yo tampoco me atrevo, por respeto a los demas, a llamarte lo que pienso que eres.
Primero, no se puede engañar sin premeditación (me revientan estos pleonasmos de mintió a sabiendas que mentía y similares)
Segundo, es un empresario, que dirige una asociación de empresarios... a qué viene rasgarse las vestiduras por que haya mentido??? Hay alguien que no mienta en su trabajo nunca?
Es un empresario, no es un político, no tiene ninguna obligación de ser sincero. Dirá lo que le convenga a él y a su empresa en todo momento... señores, un poco de seriedad.
#8 No los promotores ni los banqueros nos meten en líos, nos metemos nosotros solitos.
Obligación legal, pues no (salvo ante Hacienda, etc); obligación moral, pues la misma que todos ¿no?