"Guardia, termine que yo lo espero en el pasillo", le dijo el incriminado al funcionario del Inpec, quien se confió de la discapacidad física del sujeto y fue al servicio. Cuando el guardia salió del baño, no encontró al presunto homicida, quien auxiliado por la solidaridad ciudadana, accedía al ascensor de la edificación y posteriormente ayudado por la vigilancia privada del edificio para abordar un taxi.
menéame
No se si aquí hubiera pasado lo mismo, tengo algún amigo en silla de ruedas que me cuenta anécdotas de insolidaridad para con él que te dejan realmente estupefacto :-(
Pues menudo elemento, mejor que no se levante.