Según un nuevo estudio, el tributiltin, una sustancia contaminante, de presencia ubicua y con una fuerte influencia en la actividad genética, podría estar promoviendo la obesidad. Este compuesto químico se utiliza en pinturas antifouling para barcos, como protector para madera y tejidos textiles, y como pesticida en las cosechas de alimentos de alto valor, entre otras muchas aplicaciones.