Sin embargo, en Valencia ese placer (el de contemplar las frutas) puede desaparecer con el cumplimiento, desde el 1 de septiembre, de la ordenanza municipal que impide a las fruterías y verdulerías exponer el género en la calle. Fuente: Las Provincias
menéame
Por lo que respecta al artículo absolutamente de acuerdo en que prefiero encontrarme un puesto de exhibición de fruta, antes que un burger.
Pero eso, como casi todo, va a gustos.
Pero claro ya habian demasiados envíos del mismo sitio