Mariano Rajoy ha decidido dejar en manos de Ana Pastor el asunto más delicado, donde está encontrando más problemas para llegar a un pacto: el matrimonio homosexual. Ya fue el eje de la discusión hace cuatro años, y la polémica regresa. Pero ahora, la dirección negocia a la desesperada con los anti-matrimonio y los pro-matrimonio para evitar una votación en el congreso que nadie puede controlar y que, en cualquier caso, recuperaría unos titulares de prensa que no interesan al nuevo PP que promueve Rajoy.
menéame
Impagable.
Eso, haz demagogia. Conoces de sobra su posicion sobre el matrimonio. No discuten el matrimonio, lo niegan, que es otra cosa.