Varios vecinos de Lizartza iniciaron hace dos meses una campaña para exigir que la gestión de la alcaldía fuera delegada en los lizartzarras, así como para exigir la dimisión de Otaola como alcaldesa y denunciar su actitud antidemocrática de cara a los convecinos. En las municipales de 2007 fueron 355 los vecinos de Lizartza que acudieron a las urnas, de los que 186 votos fueron anulados. Otros 143 secundaron el llamamiento del PNV para votar en Blanco y 27 votaron al PP. 402 de los 500 censados han firmado por la dimisión de la alcaldesa.
menéame
y así, nos quedamos todos tan panchos, porque claaaaro, son terroristas y que se condene a pacifistas como dirigentes de ETA es de lo más "objetivo" y de lo "menos dañino".
Miedo me da, por donde va a salir todo esto, si no cambia pronto la tendencia.
Cuando lo legal y lo legítimo no coinciden, el estado del que surge la legalidad deja de ser legítimo. Lo ético es desobedecer las leyes que no son legítimas.
Toda esa violencia es un obstáculo para nuestras aspiraciones nacionales. Quizá algún día nos demos cuenta de que se puede vencer a la violencia del estado con una estrategia radical de desobediencia civil. Pero para esto, hace falta que todos los partidos abertzales, sindicatos y sociedad civil, cambiemos y dejemos de ahostiarnos para abrir el camino a la confrontación pacífica pero radical, con el estado.
Y no, no es lo mismo presentarse a unas elecciones que tirarse al monte. Al igual que Zapatero nada tiene que ver con el GAL aunque sea del PSOE, cierto? ;-)