Llegó la democracia y también nuestro despiste. Resultó que el enemigo de ETA era la democracia. Cuando los “políticos” decidieron que esa vía estaba ya agotada, tomaron el relevo brillantísimos gudaris. Todos pasamos a ser sus enemigos: guardias civiles, policías, militares, clientes de Hipercor, inmigrantes ecuatorianos, políticos, periodistas, niños.los nacionalismos que piensen que ETA está haciéndoles el trabajo sucio deberían tener muy presente que ETA busca no es la independencia sino imponer su dictadura.