Nuestras ciudades han tenido una relación de amor-odio con los sistemas naturales que las rodean e incluso penetran en su interior. Así contábamos, y aún seguimos disfrutando a veces, con ríos o bosques que se insertan en la propia rama urbana. Los ríos urbanos, especialmente, permiten narrar la historia de muchas ciudades y de la evolución de la visión que los ciudadanos tenemos de la relación entre hombre y naturaleza. Vía: ingciv.blogspot.com/2008/07/los-ros-en-las-ciudades.html
menéame
Nada, chico, a mandar :)
jaja, no es fantastico que te puedas caer al canal tranquilamente porque no hay ni una misera valla?