La presión social que ha levantado el inminente corte de cuatro millones de líneas de teléfonos prepago cuyos usuarios siguen a día de hoy sin identificar ha puesto a Alfredo Pérez-Rubalcaba, ministro de Interior, entre la espada y la pared. Rubalcaba estudia ahora la posibilidad de que las personas afectadas por la Ley de Conservación de datos electrónicos puedan recuperar su antiguo número y el saldo una vez se hayan registrado en su proveedor.
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