Hay dos formas de hacer las cosas: bien y mal. Pero cuando uno ve fotografías como la que más abajo os traigo te das cuenta que hay un paso más. Todo esto va íntimamente relacionado una vez más con la seguridad en la obra. La eterna lucha del casco, que parece ya que va siendo ganada, queda claro que no en todos los campos. Y es que al artista que veremos a continuación, el casco le da calor.
menéame