Ana Rosa mandó a unas reporteras al pueblo de los explotadores panificadores y se encontró con gente tan encantadora que además de lo que se lee en la imagen, aseguró que una desgracia la puede tener cualquiera y que la culpa la tenía el trabajador que perdió el brazo, que tendría que agradecer que le hubieran dado de comer.
menéame
joder, ana rosa, no te metas a hacer entrevistas, que ya es lo que nos faltaba.
esque el colmo de los colmos es pedir perdón mientras de petan por detrás por dar la espalda, coño, ana rosa, deja el periodismo que no es lo tuyo.
menearé para que se sepa, pero enfin, es un poco ambigua y da pie a los malentendidos.