Vivir sin ordenador ni correo electrónico es casi impensable, estructurar una red de comercio con productos que no tengan códigos de barras, imposible. En este contexto, llama la atención el hecho de que las empresas aún mantengan archivados durante años miles de albaranes y facturas en papel, ya que lo ideal sería suplirlos por ficheros electrónicos que, además de añadir comodidad, ahorrarían espacio y tiempo. Esta "revolución" está a la vuelta de la esquina y, aunque no todos se han decidido, cada vez más pequeños empresarios y autónomos...
menéame
Creo que es un reto importante de la seguridad electrónica no ya el poder certificar que una determinada documentación es auténtica y correcta (firma electrónica, etc), sino convencer a los usuarios de que es posible, seguro y fiable. Viendo la cantidad de errores, fallos y cuelgues a la que se ven sometidos los usuarios de sistemas informáticos a diario, no me parece que eso vaya a suceder muy pronto.