Acabada la guerra entre HD-DVD y Blu-ray, el futuro de la alta definición debería ser mucho más tranquilo ahora y los consumidores tenerlo más claro a la hora de comprar un reproductor. ¿Pero realmente ha sido bueno que se terminara esta batalla? Habitualmente, las guerras entre formatos llevan a que los precios de estos se rebajen, lo cual es beneficioso para el usuario. Pero, ¿qué pasa cuando solo queda un contrincante sin nadie que le haga sombra?
menéame
Una ley debiera obligar a que las tecnologías de uso masivo no pudieran tener patentes.
O esperar a que salga otra consola con BuRay y bajen los precios...