El ataque a EHAK y ANV refleja un «totum revolutum» no sólo en el procedimiento, sino en las «pruebas»: desde elementos ya usados y desechados hasta documentos tan delictivos que fueron presentados públicamente. No importa recurrir a datos que han sido analizados hace tiempo en la misma Audiencia Nacional, sin que entonces se apreciara el presunto delito que ahora se presenta como flagrante.
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«Batasuna y ANV son, hoy por hoy, las dos organizaciones políticas de la izquierda abertzale. Cada una con su personalidad propia, su función y su responsabilidad dentro de la misma; las dos organizaciones tenemos el compromiso de mutuo respeto, reconocimiento y trabajo en común para conseguir los objetivos de la independencia y el _soci... » ver todo el comentario
La Fiscalía, contra el acto del sábado
Además de la de Garzón y de la anunciada ayer por Bermejo, ayer se dio a conocer otra iniciativa en contra de la izquierda abertzale. En concreto, la Fiscalía de la Audiencia Nacional ha solicitado al mismo Garzón que prohíba el acto político convocado por ANV para este sábado en Gasteiz, en el que está previsto que la formación ekintzale presente a sus candidatos por Araba a las elecciones de marzo.
La Fiscalía ha justificado su decisión en lo sucedido en _el... » ver todo el comentario
Y que haya batasunos con tarjetas de crédito de esos partidos "limpios" es una prueba más, pero no la única. Lo asqueroso es que se haya esperado a la cercanía de las elecciones para hacer algo que habría que haber hecho hace años.
Pero claro, entonces no había atentados, solo "accidentes mortales".
Fuentes próximas al magistrado señalaron que dicho informe puede no ser tan determinante como se supone para actuar contra ambas formaciones, porque no basta con acreditar movimientos bancarios entre sus miembros y los de Batasuna, sino que hay que probar que se produjeron sin contraprestación laboral alguna para que sean delictivos. (Público)
www.publico.es/espana/037039/garzon/causa/batasuna
Antes también era así, pero con más disimulo. Pero ahora la mayoría de los vascos saben que españa no es un país democrático. No al menos para los vascos. Ahora, al fin, la mayoría ha perdido toda esperanza de encajar en esa jaula. Solo nos queda buscar la salida.