Es fácil suponer que Miguel Sebastián ensayó su estocada varias veces delante del espejo antes de acudir al debate de TVE. Cuando blandió ante Ruiz Gallardón una fotografía de Montserrat Corulla, presunta testaferro del cerebro de la Operación Malaya, Juan Antonio Roca, y preguntó al alcalde si había tenido relaciones con algún implicado de esta trama acerca de negocios urbanísticos de Madrid, sus palabras y sus gestos estaban perfectamente estudiados. El brazo hacia delante, la pierna contraria hacia atrás. Touché.
menéame