Pasados los días de resaca de los triunfos deportivos de la selección, que por cierto han aprovechado para aplicar la brutal subida de la luz sin hacer ruido, volvemos de nuevo a la realidad. Y la realidad aunque no quieran admitirla no pinta nada bien porque tiene la curiosa costumbre de suceder del mismo modo siempre: se niegue, o no. www.youtube.com/watch?v=KU0t_0vsaKU No hay mayor ciego que el que no quiere ver (Voltaire)
menéame
Con esto se define perfectamente como persona.
Mi vida NO es una puta mierda.
#3 Gracias por el aporte. Aunque no soy defensor de lo que suele llamarse "pensamiento positivo", sino de valorar las cosas buenas que realmente hay. Soy realista, pero me parece que decir "la vida es una mierda" es una visión limitada y muy poco realista: negarse a mirar las cosas buenas que nos rodean.
Me parece tan poco práctico negarnos a mirar lo bueno, como negarnos a mirar lo malo. Mi ideal es estar alerta a todo, pero disfrutar de la parte buena. Así actuar a tiempo sobre cualquier contingencia, con el ánimo fresco y sin estar deprimido ante los obstáculos. Los obstáculos son llevaderos si uno no se deja deprimir por ellos. Y tenemos cada día decenas de motivos para no dejarnos deprimir: la vida tiene cientos de momentos maravillosos.
Nuestra sociedad es capitalista: sin dinero no hay integración en la sociedad.
Nuestra sociedad es un estado de derecho: sin derechos no hay estabilidad social.
Nuestra sociedad es una democracia: sin participación del ciudadano en las decisiones no hay libertad.
etc etc etc
Los pueblos que abandonan la "lucha" por la mejora de su situación: desaparecen.
Por eso el sentido de la vida es mejorar. En el momento en que te conformas con lo que hay tu vida se convierte en una "mierda" sin sentido: algo que no sirve para el fin último para el que está planeado.
nada bueno nace del pesimismo extremo (siendo pesimismo != realismo)
pd:
mi vida es la puta caña, en Somalia saben de lo que hablo