Este artículo podría titularse "cómo espiar a tus hijos internautas sin tener ni idea de Internet". Por suerte no incurre en los errores paranoicos que uno iba temiendo encontrar. Aun así es curiosa alguna de las cosas que dice: "...curiosea los favoritos. Son direcciones de uso habitual y te darán una idea clara de las páginas que visita tu hijo"; "Inicia una búsqueda en el disco duro con los siguientes términos: ‘pron’, ‘pr0n’, ‘p0rn’, ‘xx’, ‘*.jpg’, ‘*.mpg’ y ‘*.avi’...", etc.
menéame
borrar el historial y cokkies :roll:
Mucho más sano que ir al metro a cometer salvajadas.
Viva internete !!!
"•8• Ver la tele
E-mule no es el único programa en el que ver vídeos"
Por no hablar de que está incitando a espiar al crío, que tampoco será bueno...
"Un alto porcentaje de los jóvenes se baja música, cine, series de TV y juegos piratas. No es ilegal siempre que no haya ánimo de lucro. Sólo una discográfica estadounidense puede ser tan ruin como para plantar una demanda millonaria a un adolescente que se baja música pirata."
¿Los menores no tienen derecho a su privacidad? Un PC es un Personal Computer y por tanto, tiene información personal y privada. Creo que por muy padre que sea, no debería tener derecho a coartar la libertad del hijo así, al menos, de esa forma "en secreto".
Si queremos controlar el contenido del ordenador habría que dejarlo claro, de alguna forma como "este ordenador es para todos así que yo también puedo usarlo" o avisarle de que "una vez en semana controlaré las páginas a las que entras por tu propia seguridad".
Pero eso, no me gusta el rollo "agente secreto" de que el padre fisgonée la información de su hijo. Y en caso del hijo descubrirlo (que recuerde perfectamente su historial y vea que alguien ha navegado en su ausencia) sería un mal ejemplo del padre hacia el hijo.
Imagínate que el niño sea gay, y le gusta mirar páginas eróticas de chicos, y su padre se entere por ese medio. Creo que habría que respetar un poco la intimidad, y la informática y el internet dan tantas posibilidades que un ordenador se convierte en un diario con demasiada información, pero que aún así, hay que respetar.