¿Quién no desearía tomarse un café y sentirse en "la Gloria"? Nunca antes podíamos habernos tomado un cafe calentito tan cerca del Cielo como en este lugar que aparece en el artículo. Eso sí, siempre libres de pecado.
#1Me pregunto dónde irán a parar los beneficios de este "divino" negocio... Por cierto, entonces, ¿tomar café no es pecado?, ¡menos mal!, ¡con el vicio que tengo!...