Lo llaman malos tratos domésticos, agresiones machistas, violencia de género. Palabras que intentan poner nombre a ese drama que sufre un número indeterminado de mujeres en sus propios hogares y que con frecuencia salta a los medios de comunicación. El VI Festival de Cine y Derechos Humanos inaugurado ayer quiere poner el foco sobre este problema.