Un vendedor de perritos calientes llamado Pasang Sherpa ha pagado 362.201 dólares por los derechos para colocar su puesto en la mejor esquina de Nueva York. 2 de las mejores esquinas estaban en subasta por el "Museo Metropolitano de Arte". Su puja fue superior en 81.701 dólares nada menos, y dicha esquina está situada cerca de la entrada del lado norte de dicho museo de la gran ciudad.
menéame
Saludos
Claro que la esquina del Moma está enfrente de la salida norte del Central Park y a 300 metros del Metropolitan, pasan millones de tíos al año por ahí...
(menuda paja mental me acabo de hacer...)
El que vende perritos sera un mexicano ilegal que cobrara por debajo del sueldo mínimo.
www.nypost.com/seven/01072009/news/regionalnews/hot_dog_ide_dish_14901m
Lo más llamativo es que, en realidad se ha hecho con la concesión de dos puestos, a ambos lados de la entrada del museo. La distancia entre uno y otro es de sólo unos 30 metros (100 pies; ver foto), a pesar de lo cual, la diferencia de precio entre uno y otro es de 80.000$
www.nypost.com/seven/01072009/photos/news015.jpg
"It's just the flow of traffic," agreed competitor Dan Rossi, who set up shop without permission and isn't paying the city a cent, citing a regulation that lets veterans like himself bypass the bidding process.
" Es simplemente el flujo de tráfico (lo que marca la diferencia)" asintió el competidor Dan Rossi, que instaló su puesto sin permiso y no paga a la ciudad al acogerse a una regulación que deja que los veteranos como él se eviten el proceso de puja.
¡360000 + 280000 dólares simplemente por no ser veterano!
Es la ciudad de la gente con prisa y poco tiempo, si pueden comer andando mejor, si tienen un descansillo se salen a comerse algo con el pitillo, y eso multiplicado por los millones de neoyorquinos más los turistas que siempre hacen la gracia es mucha pasta, sobre todo por el margen que tiene el asunto, fabricar un perrito no debe costar más de 30 céntimos y apenas hay gastos.
Aparte creo que nueva york tenía la licenciade taxi de 200.000$ www.content4reprint.com/view/spanish-46991.htm
Dejando coñas, al tio que los vendía te gritaba el menú en 10 segundos, un prodigio.