Las autoridades municipales decidieron dar marcha atrás a este proyecto. Junto a Munich, el proyecto de migración de Viena a Linux ha sido el más utilizado en los últimos años por los defensores del software libre. La administración local desarrolló una distribución propia conocida como Wienux y basada en Debian. 1000 ordenadores de la ciudad ya habían migrado a este sistema operativo desde que se inició el programa en el año 2005. Ahora volverán todos a Windows, en concreto Vista.