¿qué pasa sí la vivienda, vista su desbordada problematización, se empieza a concebir como una contingencia, es decir, como una situación fácilmente y previsiblemente alterable, que como el trabajo, se pierde cualquier día, por desaparecer la desbordada capacidad económica que exige la banca privada para mantenerla? ¿Qué pasa sí de pensar que la vivienda es algo que se tiene de por vida, se admite el riesgo, la previsión de su factible pérdida en cualquier momento de la misma?
menéame