En el contexto de los países desarrollados, España destaca actualmente por ser el estado que exige un menor esfuerzo fiscal en el IRPF a las rentas bajas. De hecho, un empleado con un sueldo bruto de 17.094 euros anuales, equivalente al SMI de 2026, no pagará ni un solo euro por IRPF este año. Si comparamos esta cifra con el periodo comprendido entre 2012 y 2018, ese mismo nivel de ingresos, ajustado a la inflación, soportaba una carga media de 780 euros bajo la administración del Partido Popular. Sin embargo, el sistema esconde una trampa técn