El líder del PP, sin saberlo, pone el dedo en la llaga: los magistrados Manuel Marchena y Pablo Llarena mantienen al expresident en una cerca judicial. Pero son del Supremo, no del Constitucional. El líder del PP, que se niega a renovar los cuatro magistrados cuyos mandatos en el Tribunal Constitucional ya han vencido, inventa una interferencia del presidente del Gobierno cuando siete recursos de amparo, incluido el del expresident, están pendientes a la espera de que el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea (TJUE)...