Entre los 60 presos que semanalmente acuden a la misa que se celebra cada domingo es fácil ver al otrora portavoz de la izquierda radical independentista en el papel de feligrés. En el oficio religioso suele coincidir con el segundo recluso más famoso de Martutene, el ex director de la Oficina de Recaudación de la Hacienda de Guipúzcoa en Irún, José María Bravo, imputado por el desfalco de varios millones de euros a la tesorería guipuzcoana.
Todavía no entiendo el titular de esta historia, lo siento.
Critiquemos a Otegi por muchas de sus facetas políticas, pero no ridiculicemos a nadie por sus creencias religiosas.
Pero yo no veo que en el titular se ponga:
"Arnaldo Otegi, entre barrotes, libros y REVISTAS PORNO"
"Arnaldo Otegi, entre barrotes, libros y PLATOS DE MARMITAKO"
La priemra contradiccion radica en el nacionalismo radical que predica, absolutamente contrario a la izquierda (le pese a los nacionalismtas de turno), y la segunda es esta, seguir una religión, por el mismo caso anterior.
Se han de considerar con rigor las condiciones estrictas de una legítima defensa mediante la fuerza militar. La gravedad de semejante decisión somete a ésta a condiciones rigurosas de legitimidad moral. Es preciso a la vez:
– Que el daño causado por el agresor a la nación o a la comunidad de las naciones sea duradero, grave y cierto.
– Que todos los demás medios para poner fin a la agresión hayan resultado impracticables o ineficaces.
– Que se reúnan las condiciones serias de éxito.
– Que el empleo de las armas no entrañe males y desórdenes más graves que el mal que se pretende eliminar. El poder de los medios modernos de destrucción obliga a una prudencia extrema en la apreciación de esta condición.
Estos son los elementos tradicionales enumerados en la doctrina llamada de la ‘guerra justa’.
Justo lo que cree la izquierda abertzale.
¡Garzón, ilegaliza la Iglesia ya! :)
El nacionalismo vasco, sea cual sea, ha estado siempre ligado a la iglesia. De hecho, muchos obispos han colaborado con la propia ETA, durante la guerra civil, la iglesia se comportó en Euskal Herria de manera contraria al resto de España, motivo por el cual sus víctimas no fueron beatificadas.
Es Euskadi un lugar en el que la religión tiene otras connotaciones bien diferentes a las del resto del estado.
Y sobre Otegi, puede profesar la religión que quiera, pero Otegi no está en prisión por utilizar ningún "método" violento. Está en prisión por pertenecer a Batasuna.