Echar el cierre a la central nuclear de Santa María de Garoña en el plazo de un año no entra en los planes de sus responsables. Nuclenor, la firma propietaria de la instalación, apuesta claramente por renovar un permiso de actividad que expira en 2009 y conseguir una moratoria de 10 años para esta planta del enclave burgalés del Valle de Tobalina, a 45 kilómetros de Vitoria y a escasos 3 del territorio alavés.
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