A principios del siglo XIX, el naturalista francés George Cuvier formuló el llamado “principio de correlación”, utilizado todavía en Paleontología, según el cual las partes de un animal se relacionan siempre entre sí, de forma que si un predador tiene dientes grandes, por ejemplo, necesitará grandes garras para atrapar a sus presas y un potente aparato digestivo para digerirlas. Pero la verdadera notoriedad del profesor Cuvier le vino por la supuesta anécdota que protagonizó junto a sus alumnos... (sigue)
Una prueba más de que la ciencia y la lógica están por encima de las leyendas y los cuentos chinos.
El toro, al admitir que el señor Cuvier tiene razón, se cabrearía y es cuando desataría el infierno.
Que yo sepa mi loro solo comía pipas y cacahuetes, pero si lo cogías te metía bocado.
...es que si no reventaba...
No recuerdo bien cuales, lo leí hace mucho tiempo, pero recuerdo que el tridente que le "pusieron" en la mano, era el de Neptuno..
Buscando un poco, aqui creo que lo comentan :
www.maslibertad.com/religion/ideario/karim.htm
Yo creo que un animal de esas caracteristicas tendría bastantes problemas para atacar con sus cuernos.
A que si en vez de vestido del cabra bipeda con mala leche, se hubieran vestido de diabla... y le hubiera dicho vengo a comerte la historia habria acabado como una peli hentai?
XD