Se trata de un impresionante templo budista que hay en un monte a las afueras de la ciudad surcoreana de Pusan. Fue construido a finales del s.VII, por lo que hablamos de más de 1300 años de templo, aunque, como supondréis ha sufrido varias restructuraciones y distintas capillas se han ido agregando al complejo sagrado con el paso de los años. Es especialmente conocido por su farolillos de colores que al anochecer nos iluminarán el camino
|
etiquetas: viajes