«Tengo un cociente intelectual de 218; el de Einstein era de 180» «Llevo 20 años investigando la inteligencia humana y he creado en España dos cursos, Sapientec y Babysapien, para enseñar a niños y adultos a desarrollar sus capacidades intelectuales.» P: «¿Se considera un ser superior o un genio privilegiado?» R: «Ni una cosa ni la otra, no todo en la vida es inteligencia.» P: «¿Quién es la persona más inteligente del mundo?» R: «Una camarera en Las Vegas a la que se estableció un cociente de 238.» Etc.
menéame
Por cierto, la entrevista es una castaña.
Que tengas tanta inteligencia bruta no significa que sepas utilizarla y aprovecharla al máximo como hizo Einstein. Por otra parte, no me creo que la inteligencia humana pueda ser medida con ningún baremo, somos taaaaan diferentes y hay tantiiiisimos tipos de inteligencia... Y que por encima de 160 se les considere genios... madre mía... Es la competencia llevada hasta el absurdo (¡¡Tengo 10 puntos más de inteligencia que tú!! ¡¡soy un genio!!)
La entrvista? UNA CASTAÑA, tanto por el entrevistador como por la entrevistada, que tenga 218 de CI no significa que tenga cosas interesantes que decir.
www.fundeu.es/Recomendaciones.aspx?frmOpcion=RECOMENDACION7
Obviamente, la palabra que quería decir no era un sinónimo de oriundo.
Las personas que tienen un gran coeficiente intelectual no les sirve de mucho si no son capaces de erigir una forma original de pensamiento que poco o nada tenga que ver con esa pauta generalizada que obviamente es incapaz de producir resultados brillantes.
Einstein, Tesla, Da Vinci, entre otros grandes, por ejemplo, claramente fueron capaces de salirse de esos límites de pensamiento guiado o socializado. Son en verdad esas personas, capaces de un ingenio superior y de una inventiva sobrecogedoras las que sí marcan las diferencias, sin importar realmente ni en exceso su mayor o menor grado de coeficiente intelectual, que recordemos, tan sólo es un número que describe "aproximadamente" la capacidad del cerebro de una persona en un momento puntual en el tiempo realizando unos cálculos y pruebas lamentablemente finitos y ridiculamente concretos.
He dicho.
Cuando vea en la revista del club Mensa (Omnia) un artículo suyo con hechos y detalles, ya veremos. Mientras tanto, hace tanto bulto como yo y el resto.