La marginación a la que algunos gobiernos autonómicos están sometiendo al castellano, lengua oficial del Estado, ha llevado a un grupo de intelectuales españoles a impulsar un manifiesto que reclama a los políticos que garanticen el derecho y el deber de todos los ciudadanos a aprender el castellano y usarlo en sus comunicaciones privadas y públicas. Lo presentan hoy en el Ateneo de Madrid.
Que lo valiente no quita lo cortés; y esta gente tiene una clara filiación política que no viene de más remarcar.
Estas navidades fui a Lerida a ver a mi familia de allí, y un par de días decidí ir a Barcelona a hacer turismo y en un bar el camarero decía que no me entendía, hasta el punto que el hombre de al lado mío de la barra tenía que traducirme. A la hora de irme me dijo que eran 3,15 euros y yo le di 2 euros y me iba. Entonces el camarero me grita:
-¡Disculpe, se ha equivocado, usted me ha dado 2 euros y le he dicho 3,15!
Quitando lo contado, el problema lo veo en las nuevas generaciones, mi sobrinita de 6 años, muchas veces le dice a mi prima: ¿mare com es diu aigua en castella? para pedirnos agua, o lo que quiere en ese momento. Esperemos que al final no tenga problemas, pero si en su casa no hablan castellano y en el colegio solo tiene una asignatura, pues lo tiene dificil para aprenderlo bien.
Con lo bonito que es aprender idiomas y a muchos por politica le cortan la posibilidad de aprenderlos
Quien entra en Menéame, puede creer que la mayoría de los españoles está de acuerdo con las múltiples normalizaciones.
Lástima de página, tomada a punta de votos negativos por los nazionalSocialistas.
Por esa razón, a lo único que se puede entrar es a menear noticias como estas, que abogan por la libertad de todos a poder hablar en la lengua de todos en cualquier ámbito de la vida.
Son los ciudadanos quienes tienen derechos lingüisticos, no los territorios ni mucho menos las lenguas mismas. O sea: los ciudadanos que hablan cualquiera de las lenguas co-oficiales tienen derecho a recibir educación y ser atendidos por la administración en ella, pero las lenguas no tienen el derecho de conseguir coactivamente hablantes ni a imponerse como prioritarias en educación, información, rotulación, instituciones, etc… en detrimento del castellano (y mucho menos se puede llamar a semejante atropello “normalización lingüística”)
-vivienda
-seguridad
-igualdad de oportunidades
-educación
-sanidad
-no discriminación raza, sexo, religión
-objección de conciencia
...si no reclamáramos cuando un derecho corre peligro que se le preste más atención por parte del Estado con el argumento de que la Constitución lo protege iríamos apañados. La Constitución si un Estado que custodie los derechos y obligaciones que de ella emanan es un libro muerto.