Cuando oímos noticias sobre un hispano, un negro o una mujer africana que son ejecutados por haber cometido un asesinato hace 30 años o incluso por tener relaciones sexuales fuera del matrimonio enseguida nos ponemos en contra de la pena de muerte por la terrible crueldad que supone que la Administración pueda decidir acabar con la vida de una persona. ¿Nos parece igual de repugnante una ejecución cualquiera en la Florida de Jeb Bush que la ejecución de Sadam o unas hipotéticas condenas a muerte contra Pinochet, Franco, Hitler…?
menéame
Saludos.
Todo eso está muy bién, pero cuando uno habla de casos brutales, abusos infantiles, ... en un bar o con amigos, la opinión siempre es unánime: que le peguen un tiro, que lo cuelguen de los 0_0 hasta desangrarse, etc, etc, etc.
Y jamás he oído a nadie que defendiera la vida del asesino o violador, es mas, absolutamente todo el mundo opinaba aquello.
Este es el típico debate entre los filósofos y la gente corriente.