El 9 de junio de 1990, el encargado de mantenimiento de la aeronave BAC 1-11 de B. Airways equivocó el calibre de los tornillos al sustituir el parabrisas de la cabina. Al día siguiente, cuando el vuelo 5390 de Birmingham a Málaga se encontraba a 5000 metros de altura, la diferencia de presión hizo saltar por los aires el parabrisas, succionando al piloto fuera de la aeronave y dejándola sin control. Éste quedó semiinconsciente y enganchado sobre la cabina en el exterior. El que sigue es el hilarante relato de la aventura y posterior aterrizaje
menéame
Joder, acojona...
En cuanto a lo del técnico manda hue... si no puede trabajar con presión que deje los aeropuertos y se vaya a la planchisteria manolo. Pero con la vida de la gente no se puede uno despistar.
Por cierto 8000 km/h me parece algo rápido para un avion comercial, si te descuidas pillas la velocidad de escape.
Al piloto no le hubiera pasado nada si no tuvieran la mania de quitarse el cinturon de seguridad durante el vuelo. No digo que se lo buscara pero cuando no cumples las normas te expones a eso, seguro que ahora no se quita el cinturón ni pa ir a mear
Te sobra un cero en 8000.
Edito, que se me adelanto #21
XD
La cantidad exacta obviamente no se puede saber así porque sí, pero cualquiera te diría que la presión que tienen que soportar esos cristales es inferior a una atmósfera. Sería una atmósfera si lo de fuera fuese el vacío y el interior como el aire a nivel del mar. Pero es que ni lo de fuera es el vacío (hay algo de presión, nada despreciable, y si no a ver cómo c*ño se sustenta el avión y qué oxígeno quema con el combustible) ni lo de dentro es una atmósfera (se disminuye a propósito, poco a poco, durante el vuelo, a unas 0.8 atmósferas si no recuerdo mal, para limitar los efectos de una posible despresurización accidental de la cabina, y luego se aumenta también poco a poco antes de aterrizar).