Desde la Ley del Talión, recogida en el Código de Hammurabi en Mesopotamia (siglo XVII A. C.), la mayoría de los países tenían reconocida la pena de muerte o pena capital en sus leyes. Fue a partir del siglo XVIII cuando se comenzó a “humanizar” la aplicación de dicha pena, pues hasta ese siglo incluso se trataba de aumentar el sufrimiento del ajusticiado como una forma de hacerle pagar por sus crímenes.
menéame
Espero que no haya sido con esa intencion el sacar esto ahora...porque seria de muy mala leche.
He leído todo el artículo y es un alegato excelente contra la pena de muerte, no está a favor de la misma. Hay que leerlo entero. Y nunca será una noticia irrelevante un tema tan "capital", vamos creo yo. Vuelve a leer los comentarios y la respuesta que da el autor en la página de referencia.
Saludos.