Consultor anónimo nos cuenta que no todos los votos valen lo mismo. Las circunscripciones en que se divide España a la hora de contabilizar votos hacen posible que el mismo número de votos dé un número totalmente distinto en el número de escaños según la provincia. Totalmente injusto!.
Pero eso sí, en España la cosa ha ido demasiado lejos, hasta llegar a extremos ridículos. Y lo peor es que todo el mundo está mas o menos de acuerdo en la solución:
- La provincia es una circunscripción demasiado pequeña para el Congreso. Puede mantenerse para el Senado, que al fin y al cabo es la cámara territorial, pero para el Congreso deberíamos ir como mínimo a listas por autonomías, y lo mejor sería listas nacionales.
- El desequilibrio entre el Congreso, que lo decide todo, y el Senado, que es un mero chiste, debería corregirse pasando al Senado las decisiones en materia territorial, que es para lo que estaba pensado. En otras palabars, el Senado debería ser la cámara de las autonomías y el Congreso la cámara de los ciudadanos, la del pueblo.
¿Es el sistema ideal? No, pero tampoco sé si uno completamente proporcional sería mucho mejor. Tal vez una cosa razonable sería hacer como creo que se hace en Alemania: la mitad de escaños se reparte según un sistema de circunscripciones, y la otra mitad de forma proporcional.