El foro Tribuna Barcelona, organizado por "El Periódico de Catalunya", invitó al arquitecto Ricardo Bofill, quien se presentó como un arquitecto producto de la mundialización. Más de mil proyectos internacionales de urbanismo y arquitectura avalan una trayectoria gestada en buena parte en una antigua cementera de Esplugues reconvertida en su "Taller d'Arquitectura".
menéame
Respecto a lo de las ciudades, seguramente lleva toda la razón...
(No me friáis a negativos: "La que está liando Zapatero", y eso xD)
En cuanto a lo que dices de los políticos estoy de acuerdo, hoy día las ciudades se urbanizan a golpe de capricho del alcalde de turno y así no hay manera de hacer bien las cosas.
En cuanto a Bofill me parece un vendedor de humo.Habla muy bien pero sus proyectos son muy malos
#13 Todo es relativo. Hace 100 años mi ciudad tenía las calles más estrechas y no había atascos. Ahora tiene enormes avenidas y rondas y están atascadas desde el día de la inauguración.
"Hoy estamos graciosillos, eh Bofill?
Eso de 'hacemos' lo dices por alguien en particular, eh Bofill?"
El centro de las grandes ciudades españolas ha mejorado muchísimo en los últimos veinte años. Paralelamente, nadie se ha preocupado de organizar adecuadamente la construcción masiva en los municipios periféricos.
Ahora no se hacen ciudades. Las ciudades ya están hechas. Si acaso se rediseñan y modifican. Sin duda, estas renovaciones son mejores que hace 50 años y ya ni hablar de 100 años.
Bofill consiguió lo que pretendía: soltar una bouttade para que se hable de él. Algún proyecto tendrá entre manos que le interesa vender. Baratito, como siempre.
Si admitiría que hace 75 años se proyectaban mucho mejor. (Con las experiencias de las ciudades-jardín, las propuestas urbanas de Henry Wright, la Bauhaus, etc.) Pero hace 100 años aún no.
Sr. Bofill, lamento que usted -- usted en concreto-- haya salido perdiendo.
Cuando Brunelleschi contruía su famosa cúpula en Florencia, la comarca de los alrededores se asoman para ver la obra, impresionados por su espectacularidad y volumen sobresaliente de los tejados florentinos. Hoy sería impensable, porque nadie piensa en la belleza, en la ecología de las construcciones...y los que gobiernas sólo piensan en llenar el maletín.