#3Es impresionante la fuerza y la entereza que tienen muchos pueblos en el mundo, que no tienen apenas alimentos ni ropa y son capaces de regalar una sonrisa...
#8¿Cuándo y en qué lugar perdimos ese brillo en los ojos, esa inocencia y esa vida, esa alegría y esa esperanza? En verdad, me has alegrado el día pep0m0lt0, Gracias :-)
#9Se conmoverán los líderes mundiales viendo esas dulces caritas y esos ojos llenos de necesidad? Muy conmovedora, gracias por permitirme acceder a ello.
#14Antes de que nadie diga lo de siempre: NO, LOS POBRES, A PESAR DE TODO, NO SON FELICES. Eso me decían de la india, fuí, y es una mentira como una puta casa. Que sonrían para una camara no significa felicidad, están jodidos, y te lo dicen ellos mismos.
#17Detrás de la coraza infernal de pobreza y la marginación se esconde una pequeña gota de optimismo y esperanza...Vivimos en un mundo tan desigual que a veces da asco saberse miembro del primer mundo y extrañar tales sonrisas en tales rostros etiquetados como pobres...
#18#9 Seguro que se conmoveran. El otro dia en la cena del G8, entre el plato 17 y el 18 afloró una lagrima en el benevolo rostro de Bush. Fue justo cuando Sarkosy le explicaba el chiste de los etiopes y antes de la carcajada general que recorrió la mesa.
#19Luego la gente va diciendo que no puede ser feliz teniendo mucho más que estos niños....Ellos nos demuestran que a pesar de que todo puede irnos mal...podemos sonreir
No creo que sea de mucho interés pero la voto solamente por las bonitas consecuencias a nivel emocional que tiene la difusión sobre imágenes como esta al menos, en los usuarios de Meneame :-P
#21#14 Estoy contigo, estuve en una charla de un voluntario de Intermon-Oxfam que estuvo allí, en la india, y dijo lo mismo. Los pobres no sonríen ni son felices, y sobre todo los niños y niñas, que tienen muy pocas posibilidades de crecer y llegar a una adulta (y menos de tener una mínima educación y un trabajo minimamente digno)
#23#21 Los ricos tampoco sonríen ni son felices, ni la clase media, ni la clase baja de los países desarrollados, ni los pobres.
La felicidad es un estado mental que poco o nada tiene que ver con lo que nos rodea. Somos infelices por naturaleza.
Podemos sonreír en un momento concreto, podemos ser felices unos instantes, pero no puede durar. No debe durar. De ser así no seriamos capaces de apreciar esos momentos.
Nos parece insultante que un famosillo que tenga unos cuantos millones de euros diga que es infeliz por tal o cual cosa o que se queje a secas. Porqué teóricamente él esta mejor que nosotros (tiene mas dinero que se supone que compra la felicidad), a la práctica es igual de infeliz que nosotros.
Lo mismo pasa con los países del tercer mundo, nos ven y creen que debemos ser mas felices que ellos, nos ven y no comprenden que nos quejemos de nada teniéndolo todo. Pero sabemos que no es así, somos todos unos desgraciados que siempre queremos la felicidad que no tenemos.
Si tienes las necesidades mínimas cubiertas (comida y techo) el resto es completamente relativo. En los casos que no se cumplen esos mínimos evidentemente es mas probable ser mas infeliz que los demás pero solo cuando se está pasando hambre (que supongo que no será siempre, solo a ratos hasta que consiguen cazar/robar/comprar algo) o frío o alguna sensación extrema de ese tipo.
#26El niño/adolescente de la 5ta foto, mmm creo que solo lo pusieron en esa coleccion por el color de la piel, porque trae un arete y no creo que alguien en pobreza extrema tenga el dinero o el tiempo para pensar en accesorios.¿No?
#31leyendo algunos comentarios se me ocurre ese trozo del quijote en donde habla de la pobreza:
en el capitulo 44 de la segunda parte:
Aquí exclamó Benengeli, y escribiendo, dijo: «¡Oh pobreza, pobreza, no sé
yo con qué razón se movió aquel gran poeta cordobés
a llamarte “dádiva santa desagradecida”!. Yo, aunque moro, bien sé, por la comunicación que he
tenido con cristianos, que la santidad consiste en la caridad, humildad, fee,
obediencia y pobreza; pero, con todo eso, digo que ha de tener mucho de Dios
el que se viniere a contentar con ser pobre, si no es de aquel modo de pobreza
de quien dice uno de sus mayores santos: “Tened todas las cosas como si
no las tuviesedes”, y a esto llaman pobreza de espíritu; pero tú, segunda
pobreza, que eres de la que yo hablo, ¿por qué quieres estrellarte con los hidalgos
y bien nacidos más que con la otra gente? ¿Por qué los obligas a dar ....
No creo que sea de mucho interés pero la voto solamente por las bonitas consecuencias a nivel emocional que tiene la difusión sobre imágenes como esta al menos, en los usuarios de Meneame :-P
La felicidad es un estado mental que poco o nada tiene que ver con lo que nos rodea. Somos infelices por naturaleza.
Podemos sonreír en un momento concreto, podemos ser felices unos instantes, pero no puede durar. No debe durar. De ser así no seriamos capaces de apreciar esos momentos.
Nos parece insultante que un famosillo que tenga unos cuantos millones de euros diga que es infeliz por tal o cual cosa o que se queje a secas. Porqué teóricamente él esta mejor que nosotros (tiene mas dinero que se supone que compra la felicidad), a la práctica es igual de infeliz que nosotros.
Lo mismo pasa con los países del tercer mundo, nos ven y creen que debemos ser mas felices que ellos, nos ven y no comprenden que nos quejemos de nada teniéndolo todo. Pero sabemos que no es así, somos todos unos desgraciados que siempre queremos la felicidad que no tenemos.
Si tienes las necesidades mínimas cubiertas (comida y techo) el resto es completamente relativo. En los casos que no se cumplen esos mínimos evidentemente es mas probable ser mas infeliz que los demás pero solo cuando se está pasando hambre (que supongo que no será siempre, solo a ratos hasta que consiguen cazar/robar/comprar algo) o frío o alguna sensación extrema de ese tipo.
el mejor sabor, el de la sal,
el mejor amor, el de los niños
(Graham Greene)
Madre, cuánta generosidad en medio de la tragedia...
Ei, gracias, PEP0M0LT0
Por dios, pero ¡qué ojazos!
en el capitulo 44 de la segunda parte:
Aquí exclamó Benengeli, y escribiendo, dijo: «¡Oh pobreza, pobreza, no sé
yo con qué razón se movió aquel gran poeta cordobés
a llamarte “dádiva santa desagradecida”!. Yo, aunque moro, bien sé, por la comunicación que he
tenido con cristianos, que la santidad consiste en la caridad, humildad, fee,
obediencia y pobreza; pero, con todo eso, digo que ha de tener mucho de Dios
el que se viniere a contentar con ser pobre, si no es de aquel modo de pobreza
de quien dice uno de sus mayores santos: “Tened todas las cosas como si
no las tuviesedes”, y a esto llaman pobreza de espíritu; pero tú, segunda
pobreza, que eres de la que yo hablo, ¿por qué quieres estrellarte con los hidalgos
y bien nacidos más que con la otra gente? ¿Por qué los obligas a dar ....