[c&p] "La policía estadounidense ha pasado a la ofensiva: dejan en zonas conflictivas algunos coches de los modelos preferidos por los ladrones y los dotan de una serie de mecanismos que detectan la entrada forzada, disparan una alarma en la estación de policía, conectan un GPS que facilita el seguimiento y una cámara de vídeo que recoge la evidencia del robo y, cuando una unidad de policía se encuentra preparada para efectuar la detención, desconectan el motor del coche mediante el llamado kill switch y bloquean la puertas del mismo..."
A ver si en España se ponen las pilas, he sufrido tres intentos de robo en mi coche... y es un Seat Ibiza. La última vez ni se molestaron en tomar huellas del coche una vez en la comisaría.