Esta claro que cuando no hay medios se agudiza la imaginación. Tan solo con un bote viejo de aceite para cocinar, zapatillas viejas, radios de una bicicleta y piel de plátano, es suficiente para arrancar más de una sonrisa y garantizar horas de diversión a los niños de las aldeas deprimidas de Uganda. El fotógrafo TMS Ruge nos trae estas geniales fotos extraídas del Project Diaspora projectdiaspora.org/
menéame
Mi padre los trajo para hacer fuego y se tiró un mes el pueblecito montado en el chalet.