No es lo mismo caer a plomo de un avión que de un piso 50. ¿O sí? Este curioso artículo nos desvela la velocidad límite que podemos alcanzar en caída libre. Yo siempre pensé que la aceleración era constante y me espachurraría contra el suelo a una velocidad infinita.
menéame
También habría que decir que la fricción del aire depende de la forma del objeto y de la superficie. A más superficie (scción transversal, debería decir), más roce. Por tanto un gordo alcanzará velocidades terminales menores que un flaco (¿pensaban que comer bastante no tenía sus ventajas?).
De la frase "rebota rebota y en tu cara explota" solo la ultima palabra se acerca a lo que le pasa al gordo al impactar con el suelo.