La foto es obra de Dan Duriscoe (científico y astrónomo amateur que trabaja en el Parque Nacional del Valle de la Muerte), y es un ejemplo perfecto de la “transparencia” de los cielos nocturnos que se divisan desde este páramo. En ella, la Vía Láctea se muestra en todo su esplendor, e incluso aparece una de las antes citadas piedras viajeras.
menéame
Aqui hay fotos espectaculares en alta definicion de un lugar como ese parkerlab.bio.uci.edu/nonscientific_adventures/racetrackvalley.htm
Donde el pavo lo llama Racetrack Valley y no se parece al Death Valley.
www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=468
Por cierto, antes que existiera el Photoshop ya existían imágenes preciosas.
Siempre me vienen a la mente esa frase cuando veo la belleza del infinito.