Crearon la máquina definitiva. MULTIVAC era la inteligencia perfecta, capaz de responder a cualquier pregunta a cambio de cierta paciencia y cantidades obscenas de energía, aunque solo de forma binaria. El equipo directivo, ansioso por presentar un resultado impactante que justificase aquel despilfarro, hizo la pregunta inevitable: ¿existe Dios? Tres meses después concluyó el proceso de cálculo y apareció un modesto mensaje: «1». Susan Calvin fue citada por el director de prensa antes de hacer público el …