Como secretario de Defensa —o secretario de Guerra, como prefiere llamarlo su jefe, Donald Trump— es un desastre. Su prueba más importante, la desacertada guerra de Estados Unidos con Irán, lo ha demostrado más allá de cualquier duda razonable. Pero para quienes lo vieron durante años como figura de la televisión por cable de derechas, no resulta precisamente sorprendente. “La característica distintiva de Hegseth en Fox era su ferviente apoyo a militares estadounidenses que habían sido acusados de crímenes de guerra”, recordó Matt Gertz.