La figura cambia cada año precisamente para reflejar preocupaciones sociales del momento, lo que explica que en cada edición se ponga el foco en un problema distinto. La quema de figuras simbólicas, por otra parte, es una tradición extendida en España, con su máxima expresión en las Fallas valencianas, donde cada año arden monumentos satíricos que representan a personajes públicos de todos los ámbitos. La reacción del Ejecutivo israelí, sin embargo, se produce en un contexto de creciente tensión política entre ambos países por la ofensiva...