"Me dijeron que con la baja honorable obtendría la ciudadanía automáticamente, asumí que la tenía". Canton, que fue reclutado para la Guerra del Golfo, nació en Nueva Zelanda, se casó, tuvo hijos, trabajó y forjó una vida en Florida. No tiene antecedentes penales y votó en las elecciones. Fue al renovar el carnet de conducir cuando descubrió que era ilegal. "Nunca pensamos que un indocumentado pueda ser alguien rubio, ojos azules, que habla inglés con fluidez, y que haya entrado legalmente sirviendo con honor en el ejército", dijo su abogada.