19 meneos
20 clics
La violencia normalizada, lápices en vez de banderillas
Al seguir los preceptos taurinos de sus educadores, los menores caen en un ejercicio de dicotomía abocado a la atrofia moral, pues se les ofrece como modelo de ejemplaridad a un hombre que es aclamado por aniquilar sin remordimientos a otro ser vivo, una especie de héroe irracional al que los asistentes premian con dinero y admiración
|
Seguro que no se extingue la raza.