Todo necio confunde valor y precio.
Atribuida a Antonio Machado
Sofocles
¿Cuál es el sentido de ser capaz de perdonar si, muy dentro de ti, tienes que admitir que no eres capaz de olvidar?
Atribuida a Jodi Picoult.
"Lo único que quería era hacerme viejo a su lado, ver su rostro al despertar todas las mañanas, ver su rostro un instante antes de dormirme cada noche, y morir antes que ella."
Almudena Grandes, El corazón helado (2007)
John Barleycorn apela a la debilidad y al fracaso, al cansancio y al agotamiento. Él es la salida fácil. Y miente todo el tiempo. Ofrece falsa fuerza al cuerpo, falsa elevación al espíritu, haciendo que las cosas parezcan lo que no son y mucho más bellas de lo que son.
Jack London, John Barleycorn
“Para mí, vivir es no tener prisa, contemplar las cosas, prestar oído a las cuitas ajenas, sentir curiosidad y compasión, no decir mentiras, compartir con los vivos un vaso de vino o un trozo de pan, acordarse con orgullo de la lección de los muertos, no permitir que nos humillen o nos engañen, no contestar que sí ni que no sin haber contado antes hasta cien como hacía el Pato Donald... Vivir es saber estar solo para aprender a estar en compañía, y vivir es explicarse y llorar... y vivir es reírse...”
Carmen Martín Gaite, “Caperucita en Manhattan” (1990)

"Auschwitz significa que seis millones de judíos fueron asesinados y llevados a los basurales de Europa por lo que se estableció que eran judíos adinerados. Lo que sucedió fue que el capital financiero y los bancos, el núcleo duro del sistema del imperialismo y el capitalismo, habían desviado el odio de los explotados por los ricos hacia los judíos".
Ulrike Meinhof
Ves cosas y dices, "¿por qué?" Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, "¿por qué no?".
George Bernard Shaw
“Teniendo en cuenta la naturaleza humana, ejercer el poder sobre el sustento de un hombre, equivale a ejercer el poder sobre su voluntad”.
"Y después, algún cerebro privilegiado del Partido Interior elegiría esta o aquella versión, la redactaría definitivamente a su manera y pondría en movimiento el complejo proceso de confrontaciones necesarias. Luego, la mentira elegida pasaría a los registros permanentes y se convertiría en la verdad".

1984, George Orwell
EL ÁGUILA Y EL ESCARABAJO
¡Que me matan! favor: así clamaba
Una Liebre infeliz, que se miraba
En las garras de un Águila sangrienta.
Á las voces, segun Esopo cuenta,
Acudió un compasivo Escarabajo;
Y viendo á la cuitada en tal trabajo,
Por libertarla de tan cruda muerte,
Lleno de horror exclama de esta suerte:
Ó reina de las aves escogida,
¿Por qué quitas la vida
Á este pobre animal, manso y cobarde?
¿No sería mejor hacer alarde
De devorar á dañadoras fieras;
Ó ya que resistencia hallar no quieras,
Cebar tus uñas y tu corvo pico
En el frio cadáver de un borrico?
Cuando el Escarabajo así decia,
El Águila con desprecio se reía;
Y sin usar de más atenta frase,
Mata, trincha, devora, pilla, y vase.
El pequeño animal así burlado,
Quiere verse vengado.
En la ocasion primera
Vuela al nido del Águila altanera:
Halla solos los huevos; y arrastrando,
Uno por uno fuélos despeñando.
Mas como nada alcanza
Á dejar satisfecha una venganza,
Cuantos huevos ponia en adelante,
Se los hizo tortilla en el instante.
La reina de las aves sin consuelo,
Remontando su vuelo,
Á Júpiter excelso humilde llega,
Expone su dolor, pídele, ruega
Remedie tanto mal. El dios propicio,
Por un incomparable beneficio,
En su regazo hizo que pusiese,
El Águila sus huevos, y se fuese;
Que á la vuelta, colmada de consuelos,
Encontraría hermosos sus polluelos.
Supo el Escarabajo el caso todo:
Astuto é ingenioso hace de modo,
Que una bola fabrica diestramente
De la materia en que continuamente
Trabajando se halla,
Cuyo nombre se sabe, aunque se calla;
Y que, segun yo pienso.
Para los dioses no es muy buen incienso.
Carga con ella, vuela, y atrevido
Pone su bola en el sagrado nido.
Júpiter que se vió con tal basura,
Al punto sacudió su vestidura,
Haciendo, al arrojar la albondiguilla,
Con la bola y los huevos su tortilla.
Del trágico suceso noticiosa,
Arrepentida el Águila y llorosa,
Aprendió esta leccion á mucho precio:
Á nadie se le trate con desprecio,
Como al Escarabajo;
Porque al más miserable, vil y bajo,
Para tomar venganza, si se irrita,
¿Le faltará siquiera una bolita?
Un hombre llevaba meditando durante más de ocho horas bajo un árbol cuando, de pronto, se le acercó un mendigo para pedirle un poco de limosna. Y claro, lo despertó de su meditación.
-Márchate, tonto -le dijo malhumorado-. ¿No ves que has interrumpido mi meditación?
-Es que tengo mucha hambre, por si pudiera usted darme algo.
-¡Llevaba más de ocho horas meditando, buscando mi unidad con Dios y me has hecho fracasar! -le gritó.
-¿Y cómo intentas buscar la unidad con alguien tan grande como Dios si no eres capaz de sentirte unido a mí que me estoy muriendo de hambre? -le contestó el mendigo mientras se marchaba.
Cuento sufí
"En la realidad, aunque como socialistas reconociésemos el derecho inmediato de todas las naciones a la independencia, el destino de las naciones no cambiaría un ápice por ello. En las condiciones sociales existentes, el derecho de una nación a la libertad, así como el derecho del obrero a la independencia económica, valen tanto como el derecho de todo ser humano a comer en vajilla de oro […] Por la misma razón, la esperanza de solucionar todas las cuestiones nacionales en el marco capitalista asegurando a todas las naciones, razas y grupos étnicos la posibilidad de ‘autodeterminación’ es una completa utopía [...] El desarrollo de poderes mundiales, un rasgo característico de nuestra era moderna, y que adquiere cada día mayor importancia gracias al progreso del capitalismo, condena a priori a todas las pequeñas naciones a la impotencia política. Aparte de algunas de las naciones más poderosas, que lideran el desarrollo capitalista y poseen los recursos espirituales y materiales necesarios para conservar su independencia económica y política, la ‘autodeterminación’, es decir, la existencia independiente de naciones pequeñas, es una ilusión, y cada vez lo será más [...] Además, la política y la economía mundializadas -una condición para la supervivencia de los estados capitalistas - convierten a los pequeños estados europeos, políticamente independientes y formalmente iguales, en protagonistas mudos - y a menudo en chivos expiatorios - del escenario europeo [...] Desde este punto de vista, la idea de asegurar a todas las ‘naciones’ la posibilidad de autodeterminarse equivale a la perspectiva de abandonar el desarrollo del gran capitalismo para volver a los pequeños estados medievales, muy anteriores a los siglos XV y XVI [...]Las excepciones aparentes no hacen sino confirmar, tras un análisis más profundo, la conclusión de que el desarrollo moderno del capitalismo resulta irreconciliable con la auténtica independencia de todas las nacionalidades [..]
Un intento general de dividir todos los estados existentes en unidades nacionales y delimitarlos según el modelo de estados y estaditos nacionales es una empresa sin esperanza y, desde el punto de vista histórico, reaccionaria.”
(Rosa Luxemburgo (1871 - 1918), La Cuestión Nacional, 1978, Ediciones “El Viejo Topo”).
El que no detecta los males cuando nacen, no es verdaderamente prudente. Si quien gobierna no reconoce los males hasta que los tiene encima, no es realmente sabio. (...)
Hay tanta distancia de cómo se vive a cómo se debería vivir, que el que deja el estudio de lo que se hace para estudiar lo que se debería hacer aprende más bien lo que debe obrar su ruina que lo que debe preservarle de ella: porque un hombre que en todas las cosas quiera hacer profesión de bueno, entre tantos que no lo son, no puede llegar más que al desastre... Y yo sé que todos confesarán que sería cosa muy loable que en un príncipe se encontraran todas las cualidades mencionadas, las que son tenidas por buenas: pero, como no se puede tenerlas todas, ni observarlas a la perfección, porque la condición humana no lo consiente, es necesario que el príncipe sea tan prudente que sepa evitar la infamia de los vicios que le harían perder el Estado, y preservarse, si le es posible, de los que no se harían perder; pero si no puede, estará obligado a menos reserva abandonándose a ellos. Sin embargo, no tema incurrir en la infamia de aquellos vicios sin los cuales difícilmente pueda salvar al Estado; porque, si se pesa bien todo, se encontrará que algunas cosas que parecen virtudes, si las observa, serán su ruina, y que otras que parecen vicios, siguiéndolas, le proporcionarán su seguridad y su bienestar. (...)
La sabiduría consiste en saber distinguir la naturaleza del problema y en elegir el mal menor.
(Maquiavelo, "El príncipe", 1532).

La fe, señor, ya que sale el tema, no me la creo ni a medias.
“La mayoría de la gente pasa por la vida gastando la mitad de las energías de que dispone en tratar de proteger una dignidad que nunca ha poseído.”
Raymond Chandler, “El largo adiós” (1953)

Dos niños patinaban en un lago helado cuando de pronto el hielo se abrió y uno de los niños cayó al agua.
La corriente le arrastró un poco más adelante y el niño no podía salir. Estaba atrapado bajo la capa de hielo.
Su compañero comenzó a gritar pidiendo auxilio, pero no había nadie cerca. Se dio cuenta de que lo único que podía salvar a su amigo era abrir un agujero en el hielo. Así que buscó una piedra y comenzó a golpear el hielo con todas sus fuerzas. Una y otra vez, sin parar. Hasta que de pronto el hielo se rompió y pudo ofrecer su mano para que el otro niño se agarrara. Así, de esta forma, pudo salvar a su amigo.
Cuando llegaron al pueblo y contaron a todos lo que acababa de suceder, ninguno podía creer su historia.
– ¿Cómo un niño tan pequeño como tú ha podido romper una capa de hielo tan gruesa? ¡Eso es imposible!
– Eso, eso- decía otro-, ¿cómo pudiste hacerlo?
Entonces, un anciano se acercó y dijo:
– Yo sí sé cómo pudo hacerlo.
Todos le miraron con atención. Entonces, el anciano añadió:
– Porque no había nadie cerca para decirle que no podía hacerlo.
"Nunca puede haber un hombre tan perdido como alguien que se pierde en los vastos e intrincados corredores de su propia mente solitaria, donde nadie le puede alcanzar y nadie le puede salvar".
Atribuido a Isaac Asimov
“Si por «libre albedrío» entendemos la libertad para hacer lo que deseamos, entonces sí, los humanos tenemos libre albedrío. Pero si por «libre albedrío» entendemos la libertad para escoger qué desear…, entonces no, los humanos no tenemos libre albedrío.”
Yuval Noah Harari, “21 lecciones para el siglo XXI”
"Para ser grande, sé entero: nada tuyo exagera o excluye. Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres en lo mínimo que hagas. Así en cada lago toda la luna brilla, porque alta vive". Ricardo Reis, Odes de Ricardo Reis (1933)
La fotografía es, en el mejor de los casos, un hilo de voz, pero a veces -sólo a veces- una fotografía o un grupo de ellas puede llevar nuestros sentidos hacia la conciencia. Mucho depende del espectador, en algunos, las fotografías provocan suficiente emoción para ser un catalizador del pensamiento.
“No sólo existe el orgullo de la inteligencia, sino la estupidez de la inteligencia. Pero lo peor es la malicia... eso, la malicia del espíritu, la truhanería del espíritu.”
León Tolstói, “Ana Karenina” (1877)

“Desde Auschwitz, sabemos de lo que es capaz el hombre. Y desde Hiroshima, sabemos lo que está en juego.”
Viktor Franki, "El hombre en busca de sentido" (1946)

menéame