Quizá Rajoy sea de todos los presidentes el que tuvo el temperamento menos autoritario por su concepción algo cínica del poder. Pero resulta que fue con él cuando la cúpula policial se convirtió en un guardaespaldas corrupto del partido del Gobierno. El calendario judicial ha obligado a todos a ponerse las pilas justo después del fin de las vacaciones de Semana Santa. Dos grandes juicios coinciden en el tiempo y cada uno de ellos refleja lo peor de los dos principales partidos españoles.